Media naranja, socio a tiempo completo Media naranja, socio a tiempo completo 18/05/2017
 Comentá (0)

Parejas que crearon sus propias empresas cuentan sus experiencias y hablan de los desafíos que implica llevar adelante un proyecto en conjunto cuando el vínculo amoroso se mete en el medio. La opinión de los expertos. 

Fusión Academy nació este año de la mano de cuatro especialistas con trayectoria en la formación de estilistas. Se trata de una escuela de peluquería ubicada en Haedo, Zona Oeste, cuyos estudiantes adquieren las habilidades profesionales exigidas en 18 meses. Además, la institución ofrece capacitación a quienes deseen perfeccionarse. Sus creadores son dos matrimonios: Víctor Palomino y Wanda Baudes, y Claudia Staciuk y Diego Glielmi. 

En relación a cómo conjugan el amor y los negocios al mismo tiempo, Staciuk sostiene que el diálogo y el compañerismo son cruciales: “Aprender a dividir las cosas es fundamental. Esto se logra siempre que se decida en conjunto que sea así”. “Tratamos de compartir momentos, pero intentamos que cada uno haga programas con sus amigos”, acota Glielmi. “Es un desafío que me encanta. Fluctúo diariamente del papel profesional al de esposa y mamá.. Es difícil no mezclarlos. Muchas veces me encontré en partidos de fútbol de mi hijo con tacos, maquillada y peinada, caminando en puntitas de pie para no quedar atascada en el pasto de la cancha. Del mismo modo, me cuesta no nombrar nada personal en la oficina. Es que se trata de algo integral”, dice Baudes. “Los problemas siempre llegan. Aunque uno trate de evitarlos, suceden. Y la mayor dificultad aparece en la pareja. Es necesario entonces poner el objetivo adelante y luchar para cumplirlo. De esta forma, el resto se hace más llevadero”, opina Palomino. 

Por su parte, Inti Zen produce desde 2003 más de 1 millón de saquitos de té gourmet al mes y llega a más de 4000 puntos de venta, entre cafés, restaurantes, locales, supermercados y hoteles. La cabeza de esta iniciativa es Guillermo Casarotti y su mujer Anne-Sophie Coisne, quienes  se conocieron en una isla de Grecia hace 30 años y se casaron en un pueblo medieval francés. “Aprendimos a escucharnos, valorarnos y respetarnos, aunque por momentos nos preguntamos: ¿no es más fácil tener un socio fuera del núcleo familiar, para no tener que convivir las 24 horas?”, reflexiona Casarotti.   

Sin embargo, Victoria Arrieta -fundadora de Monoblock junto a su pareja, Pablo Galuppo- enfatiza en los aspectos positivos de compartir el ámbito laboral con la “media naranja”: “Pese a que los clientes nos ven como una unidad, no dejamos de ser dos personas que recorren su camino codo a codo. Y lo más lindo es poder compartir los aprendizajes de todas las esferas y ver cómo el crecimiento individual enriquece todo alrededor: la relación, el equipo y la marca”. “Cada viaje de trabajo es uno de placer y viceversa, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva”, menciona Galuppo. En sus orígenes, Monoblock funcionó como agencia de branding, trabajando para importantes marcas nacionales e internacionales, y en la actualidad plasma la obra de reconocidos ilustradores en distintos objetos de diseño para el uso cotidiano. 

La mirada de una especialista 

Paula Molinari, directora de Whalecom, posee amplia experiencia como consultora de parejas que tienen en común el trabajo. “Esta situación, que puede parecer espantosamente complicada para algunos, es considerada maravillosa por otros. Algunos dirán que todo conflicto termina en una pelea y otros comentarán que les apasiona lo mismo y les encanta hacerlo juntos. ‘No tengo lugar propio’ versus ‘paso más tiempo con quien amo’ son otras constantes. No hay una receta”, analiza. Aun así, la especialista recomienda establecer límites y marcar las fronteras. Así, cita como ejemplo la recurrente determinación de que en la mesa familiar no se habla de negocios y la habitual creación de espacios para charlar los problemas laborales fuera de la casa. Molinari cuenta una anécdota reciente: “Me reuní el último fin de semana con amigos que trabajan juntos, y aprovechando la ocasión, les pregunté cómo manejaban la invasión de los temas profesionales en la vida familiar. Me contestaron con firmeza: ‘Hace 10 años que respetamos la siguiente regla: cuando entramos a casa, no hablamos de trabajo’”. 

En cuanto a cómo lidiar con los egos cuando existen personalidades fuertes que terminan compitiendo en vez de generar una sinergia, la especialista considera que las peleas por ganar en un ámbito se trasladan al otro y potencian el malestar. “Hace un par de años tuve un encuentro con una emprendedora fantástica, que desarrolló un negocio de joyas con proyección internacional con su nombre. Asistió acompañada de su marido. Se notaba que eran una pareja muy sólida. ‘Qué suerte’, les comento, a lo que ella responde: ‘Sí, ahora es así. Es mi segundo intento. Mi primer esposo quedó en la primera etapa de la empresa’”.

Por eso, la número uno de Whalecom sugiere definir roles para evitar roces innecesarios y conversar sobre los resultados esperados y las expectativas de uno y otro. “Se trata de invertir tiempo primero para no tener que malgastarlo después”, concluye. 

Apostar de a dos

Pablo Szymanczyk y Andrea Alsina son pareja hace 20 años, tienen tres hijos y trabajan juntos full time en Anchus, tienda de ropa infantil a la que dieron origen juntos siete años atrás. “Creemos que es importante en casa entablar un vínculo basado en el diálogo y la confianza, y una relación laboral también sustentada en esto, pero con una clara división de las responsabilidades y actividades y, sobre todo, respetando las ideas del otro”, dice la socia fundadora, que posee seis locales propios y prevé llevar a cabo una nueva apertura el mes próximo en el centro comercial de Wilde, Buenos Aires.

En tanto, Laura Lichtmaier y Diego Siekiera dirigen Simones, marca de bolsos, carteras y billeteras con diseños perrunos. Hoy, tienen ocho locales, tres franquicias y 70 empleados. “Simones fue creciendo al mismo tiempo que nosotros como pareja. Pasamos por un proceso de aprendizaje, donde compartimos muchas horas juntos, lo que nos permitió conocernos y encontrar la mejor manera de llevar el proyecto adelante”, explica Lichtmaier. “Si bien no es fácil trabajar en pareja, para nosotros es una experiencia totalmente positiva. Nos complementamos y apoyamos en la pasión que sentimos por el trabajo que hacemos y la empresa que fundamos”, cuenta Siekiera.

Fuente: El Cronista

 

Comentarios


Comente esta noticia...

Nombre  
Apellido  
Ciudad  
Provincia  
Código Postal  
Actividad a la se dedica  
Email  
Comentario  
Código de Seguridad: 82
 
Ingrese CÓDIGO DE SEGURIDAD

 

Encuesta
Los cambios en tarifas de gas y electricidad realizados o previstos a realizarse este año, ¿cómo cree que repercutirán en su empresa?
Lo beneficiarán fuertemente
Lo beneficiarán levemente
No lo complicarán
La complicarán levemente
La complicarán fuertemente